#12
El oráculo te invita a leer y sentir. Reposa las palabras en el silencio.
espíritu
Pensé que el cambio de estación
me haría las cosas más fáciles
pero por alguna extraña y retorcida razón
las campanas, las luces y este maldito olor a castañas
hacen que te eche aún más de menos.
—si es que eso pudiera ser posible—.
A ti, que llegaste de la montaña, con toda la primavera,
para regalarme los mares de los puntos cardinales,
nutrirme con caricias y alegrarme el alma recordándome
que no hace tanto tiempo que fuimos jóvenes
y que quizá, un futuro mejor, más divertido, más amoroso, era posible
< atención, riesgo de colisión >
Mientras vuelvo a reconocer a Iván Ferreiro en mis oídos
un paso más rápido hacia la derecha
me permite esquivar a un grupo de renos etílicos;
acaban de robarme mi ensoñación, el recuerdo de tus ojos
tan oscuros y profundos, tan curiosos, tan llenos de hambre,
la visión de ese abrazo rodeados de Atlántico, tan joven y eterno.
Les odio, y esta maldita lista que hicimos
que no puedo dejar de escuchar.
También las caras sonrientes, a los turistas, a los elfos
las bolas brillantes de espejo que cuelgan de los abetos
la plaga de luces que ha invadido la ciudad.
Odio todo y les odio a todos
mientras atravieso el mismo Sol, envuelta en frío,
al cobijo de la noche, tratando de sobrevivirte,
añorando volver a amar todo lo que hoy me hiciste odiar.
Emociones
Haznos llegar tus emociones si así lo sientes.
La imagen me tocó profundamente, cada palabra del poema resonó en mi alma.
Ana M.
Madrid
Sencillamente hermosa, la combinación de imagen y poema crea una atmósfera única y delicada.
Luis P.
Sevilla